Perforar una pared no es solo una cuestión de herramienta, sino de decisiones previas. En la mayoría de los trabajos domésticos, los errores no aparecen al perforar, sino antes. Tomarse un momento para definir algunos criterios simples permite evitar agujeros innecesarios, lograr un mejor resultado y ahorrar tiempo y reparaciones.
A la hora de evitar agujeros innecesarios, el error no siempre es el taladro
Cuando algo sale mal, suele culparse al taladro, a la mecha o incluso a la pared. Sin embargo, la mayoría de los agujeros innecesarios aparecen porque se perfora sin haber decidido correctamente qué, dónde y desde qué referencia.
Perforar es irreversible. Decidir bien antes es lo que marca la diferencia.
Decisión 1: qué línea manda
Antes de perforar, hay que definir con claridad qué referencia visual se va a respetar.
Puede ser:
- El cielo raso
- Un mueble cercano
- El borde de una abertura
- Una línea existente en la pared
Elegir mal esta referencia es una de las principales causas de agujeros innecesarios. Aunque la medida sea correcta, el resultado puede verse torcido o fuera de lugar.

Decisión 2: desde dónde se mide
No todas las mediciones parten del mismo punto, y cambiar el punto de referencia sin notarlo genera errores acumulados.
Para evitar agujeros innecesarios es clave:
- Medir siempre desde el mismo punto
- No alternar referencias durante el marcado
- Mantener coherencia entre marcas
Muchas perforaciones erradas ocurren porque una marca se tomó desde un borde y la siguiente desde otro.
Decisión 3: cómo se marca
Marcar no es simplemente hacer un punto. Una marca ambigua lleva a interpretaciones y, en consecuencia, a errores.
Una buena marca:
- Es clara
- Se entiende sin explicación
- No se borra fácilmente
- Coincide con la referencia elegida

Cuando la marca es confusa, el agujero innecesario está a un paso de aparecer.
El valor de la pausa previa
Un hábito simple para evitar agujeros innecesarios es detenerse unos segundos antes de perforar.
Alejarse, mirar el conjunto y confirmar que:
- La posición se ve bien
- Las distancias son coherentes
- Las marcas responden a la misma lógica
Ese chequeo visual previo suele prevenir errores que después no tienen solución simple.
Cuando corregir ya no es opción
A diferencia de medir o marcar, perforar no admite correcciones limpias. Tapar, masillar y volver a perforar deja huella, incluso cuando el arreglo está bien hecho.
Por eso, decidir bien antes siempre es más eficiente que corregir después.
Cierre
Evitar agujeros innecesarios no depende de herramientas sofisticadas, sino de tomar buenas decisiones antes de perforar. Y si hablamos de la instalación de tu TV, esto es clave: un soporte apenas fuera de línea se nota todos los días. Por eso, antes del taladro, definí qué referencia manda, medí siempre desde el mismo punto y marcá de forma clara. Ese minuto extra es el que convierte una instalación común en una prolija y segura.



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