Uno de nuestros clientes —arquitecto, con años de experiencia en reformas— nos lo dijo sin vueltas, después de una obra que arrancó con planos… y terminó con más ajustes que certezas. La conclusion: no hay que redibujar en obra!
“El plano explotó porque no medí lo que tenía que medir.
No por falta de herramientas.
Fue por confiarme. Por apurarme. Por pensar que ya sabía.”
Al principio parecía una reforma simple.
Todo estaba “más o menos claro”.
Pero cuando empezaron a picar, aparecieron las sorpresas:
- Un muro que no estaba a escuadra
- Un cielorraso más bajo de lo que decía el plano
- Una bajada de cloaca en el único lugar donde no podía ir
- Y un tabique embutido que nadie había previsto
“Tuve que redibujar en obra todo”
“Lo peor no fue el cambio de plano.
Lo peor fue que cada gremio empezó a desconfiar del otro.
Y el cliente empezó a desconfiar de mí.”
Esa frase nos hizo ruido. Porque en Evel lo sabemos:
cuando no se mide bien al principio, la obra empieza a correr con más dudas que certezas.
Lo que aprendió (y nos enseñó)
Desde entonces, este profesional armó su propia regla de oro:
Relevar es decidir, no solo medir
Lo que no se puede mover, se mide primero
El plano se dibuja solo cuando ya no quedan dudas técnicas
Y siempre, siempre, se documenta todo
En Evel, no vendemos herramientas. Acompañamos decisiones técnicas
Cada producto Evel nace de historias como esta.
De entender qué pasa realmente en obra, no lo que se ve en el render.
Diseñamos herramientas:
- Que no estorban
- Que no fallan
- Que están a mano cuando hay que actuar
- Y que permiten tomar decisiones con datos, no con intuiciones
Porque sabemos que la precisión no es lujo: es prevención.
La próxima vez que estés por dibujar un plano…
Preguntate esto antes de arrancar:
- ¿Relevaste lo que realmente importa?
- ¿Tenés cómo comprobarlo después?
- ¿Tu equipo puede continuar sin repreguntar?
Si la respuesta es “no del todo”, es hora de armarte con criterio. No hay que redibujar en obra!
Conocé las herramientas DE MEDICION Evel para relevamientos rápidos y precisos
Porque los planos no explotan solos.
Explotan cuando se dibujan sin la verdad en la mano.



0 comentarios